Las cuentas públicas de Santa Fe atraviesan un escenario de menor disponibilidad de recursos, tanto por la caída de los fondos provenientes de Nación como por una menor recaudación propia. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) registró una baja real del 10,7% en los recursos de origen nacional recibidos por la provincia, mientras que la Coparticipación Federal retrocedió 10,6%.
El dato adquiere relevancia por el peso que tienen las transferencias nacionales en las finanzas santafesinas. Cerca del 60% de los recursos provinciales corresponde a la Coparticipación y otro 5% proviene de distintas partidas nacionales. En conjunto, alrededor del 65% de los ingresos de Santa Fe tiene algún grado de dependencia de fondos provenientes de Nación.
El informe analizó la evolución de los recursos entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026. En el promedio nacional, la Coparticipación Federal acumuló una caída real del 10,3%, mientras que los recursos de origen nacional disminuyeron 11,6%.
Menos fondos nacionales y menor actividad económica
Santa Fe se ubicó cerca de esos registros generales, en un contexto de reducción de los recursos que Nación distribuye entre las provincias. Para CEPA, uno de los factores detrás de la caída está relacionado con el menor nivel de actividad económica y consumo.
La menor recaudación de impuestos nacionales como IVA y Ganancias reduce la masa de recursos que posteriormente se distribuye entre las jurisdicciones. De esta manera, la evolución de la economía nacional termina impactando directamente sobre la disponibilidad de fondos de las provincias.
Para Santa Fe, el problema no se limita a las transferencias nacionales. La recaudación tributaria propia también mostró una retracción durante el período analizado.
La recaudación provincial también retrocedió
Según el informe, los Recursos Tributarios de Origen Provincial disminuyeron 7,3% en términos reales al comparar agosto de 2025-julio de 2026 con diciembre de 2022-noviembre de 2023.
En este grupo se encuentran tributos como Ingresos Brutos, Impuesto Inmobiliario, Sellos y Patente Automotor. La caída implica una menor capacidad de la Provincia para compensar con recursos propios el retroceso de los fondos nacionales.
El resultado es un escenario de doble debilitamiento para las finanzas santafesinas: caen las transferencias provenientes de Nación y, al mismo tiempo, disminuyen los ingresos que genera la propia administración provincial.
Los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) tienen un peso reducido frente al volumen total de recursos. Durante 2025, Santa Fe recibió alrededor de $12.000 millones por esta vía, equivalente apenas al 0,1% de sus recursos consolidados.
Con menos ingresos reales, la Provincia debe sostener el funcionamiento de la administración, la inversión pública y las transferencias destinadas a municipios y comunas. El desafío fiscal queda así marcado por una combinación que limita el margen de maniobra: menos fondos nacionales y una recaudación propia que tampoco logra recuperar los niveles reales de períodos anteriores.
