La combinación entre falta de controles edilicíos, irregularidad y vulnerabilidad habitacional provocó una fatídica jornada en Brasil. Un edificio en construcción de varias plantas colapsó durante la madrugada sobre una casa humilde en el barrio de Penha, en la zona este de San Pablo, aplastando a una familia de origen boliviano que residía en el lugar y provocando la muerte confirmada de al menos dos mujeres.
Los equipos de rescate del Cuerpo de Bomberos continúan con las tareas de remoción de escombros de manera manual para intentar localizar a más personas atrapadas. Hasta el momento, lograron rescatar con vida a un hombre y a un niño. Aunque la obra se encontraba judicialmente embargada y paralizada, las autoridades constataron que dos obreros pernoctaban habitualmente dentro de la estructura al momento del desplome.
Pese a que el colapso se produjo en medio de intensas precipitaciones en la capital paulista, desde la Defensa Civil remarcaron de forma preliminar que las lluvias no explican por sí solas el incidente. El evento expone nuevamente los severos riesgos de la falta de fiscalización en construcciones paralizadas que colindan con zonas populares y de alta densidad de población
