El Ministerio Público de la Acusación dispuso este miércoles la liberación de los 12 hinchas de Newell’s Old Boys que habían sido aprehendidos anoche tras los incidentes registrados en el Parque Independencia, en el marco de los festejos de simpatizantes de Rosario Central. A los involucrados se les imputaron causas por daños y resistencia a la autoridad al ser acusados de arrojar mampostería y objetos hacia las inmediaciones de la cancha. No obstante, las actuaciones judiciales viraron el foco hacia la desproporcionada irrupción de las fuerzas de seguridad dentro del predio rojinegro.
El operativo desató un profundo repudio institucional y social luego de que se viralizaran registros donde se observa a efectivos policiales ingresando intempestivamente a las instalaciones del club y efectuando disparos con balas de goma, en momentos en que socios y familias desarrollaban actividades deportivas y recreativas. Frente a esta situación, la división de Asuntos Internos de la Policía de Santa Fe inició sumarios administrativos para identificar a los uniformados intervinientes y precisar responsabilidades por el uso abusivo de la fuerza pública dentro de una entidad privada.
En el marco de la causa judicial, la Fiscalía ordenó el secuestro de cuatro escopetas reglamentarias anti-tumulto utilizadas en el procedimiento, así como el análisis de los registros GPS de los patrulleros desplegados en el Parque Independencia. Ante el desbordamiento de las fuerzas de seguridad y el impacto en la comunidad rojinegra, la dirigencia encabezada por el presidente Ignacio Boero convocó a una conferencia de prensa para sentar posición institucional y exigir explicaciones a las autoridades del Ministerio de Justicia y Seguridad provincial.
