13 octubre, 2026
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El deterioro de la economía sigue cobrándose un alto precio en el empleo local. Los datos oficiales difundidos por el INDEC correspondientes al segundo trimestre revelan que la desocupación en el aglomerado Gran Santa Fe saltó al 8,6%, superando con creces la media nacional fijada en el 7,9%. El indicador representa un fuerte incremento de 2,1 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior (6,5%) y de 3,1 puntos en la comparación interanual frente al 5,5% registrado en el mismo período.

La foto provincial resulta sumamente crítica: el Gran Rosario encabeza el podio de la desocupación en todo el país con una marca récord del 11,5%, superando a conglomerados como Córdoba y Mar del Plata. De esta manera, el territorio santafesino se consolidó como el epicentro del desempleo en la Argentina.

Los números del drama social en el aglomerado capitalino

En el Gran Santa Fe, sobre una población económicamente activa de 250.000 personas, el desempleo ya golpea de forma directa a miles de familias que quedaron al margen del circuito productivo:

  • Población sin empleo: Se estiman 21.000 personas desocupadas buscando trabajo de forma activa en la región.
  • Presión laboral en aumento: Un 8,4% de las personas que poseen empleo buscan activamente otro puesto de trabajo para cubrir sus necesidades básicas.
  • Precarización y subocupación: La subocupación horaria alcanzó el 8,9%, agrupando a trabajadores que no logran completar las 35 horas semanales de labor.
  • Indicadores generales: La tasa de actividad se ubicó en el 44,8%, mientras que la tasa de empleo cayó al 41%.

Una crisis transversal que exige respuestas urgentes

A nivel nacional, el desempleo promedió un 7,9% sobre los 31 aglomerados urbanos evaluados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Sin embargo, el contraste pone en evidencia la fragilidad del tejido industrial y comercial santafesino, que registra una destrucción de puestos de trabajo muy superior al resto del mapa productivo nacional.

El constante crecimiento en la demanda de empleo entre quienes ya poseen un trabajo refleja la erosión del poder adquisitivo. Con más de 104.000 desocupados sumando los aglomerados de Santa Fe y Rosario, el panorama socioeconómico requiere un giro inmediato en las políticas públicas para amortiguar el impacto en las familias y reactivar la producción provincial.

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