Donald Trump, lanzó duras críticas contra la Corte Suprema de ese país luego de que el máximo tribunal desestimara su pedido para levantar la orden judicial que bloquea la restricción del voto postal. La resolución adversa a la Casa Blanca se produjo a pocas semanas de las elecciones legislativas de medio término programadas para noviembre, desencadenando una inmediata reacción por parte del mandatario.
A través de su plataforma Truth Social, el presidente cuestionó el fallo calificándolo de «altamente político» y sostuvo que determinados magistrados actuaron condicionados por presiones de la oposición demócrata. La controversia legal se originó en un decreto presidencial firmado en marzo que buscaba modificar las condiciones de la votación por correo bajo el argumento de combatir presuntos fraudes, medida que fue impugnada por estados gobernados por la oposición al considerar que la Constitución otorga la competencia electoral a las jurisdicciones subnacionales y no al Ejecutivo federal.
La decisión de la Corte Suprema contó con el respaldo de la mayoría del cuerpo, incluyendo al juez conservador Brett Kavanaugh, quien argumentó la imposibilidad técnica de implementar cambios normativos en las estructuras locales debido a la inminencia del comicio. Pese a contar con una composición mayoritariamente conservadora, solo dos de los nueve integrantes del tribunal se manifestaron en disidencia, ratificando la suspensión de la iniciativa oficialista
