Frente al histórico escollo que representa el acceso al crédito para el sector productivo regional, el Gobierno de Santa Fe y el Banco Bica profundizaron su esquema de articulación para poner en marcha líneas de financiamiento orientadas a MiPyMEs y productores.
La iniciativa se enmarca en un paquete global impulsado por la administración provincial que supera los $116.000 millones en acuerdos con la banca pública y privada, buscando amortiguar el alto costo financiero mediante la subsidiación de tasas y beneficios impositivos.
En el caso específico de la entidad financiera santafesina, se activó una línea de Inversión Productiva para la Transición Energética con un cupo asignado de $5.000 millones. La herramienta permite préstamos de hasta $200 millones por firma, a pagar en 36 meses, e incluye un descuento del Ejecutivo de 15 puntos porcentuales en la tasa de interés. Asimismo, para aliviar la presión sobre las estructuras de costos de la economía real, las operaciones quedan exentas del Impuesto de Sellos y desgravadas de Ingresos Brutos.
Durante una reunión operativa entre el ministro de Desarrollo Productivo provincial, Gustavo Puccini, y el gerente general del banco, Mariano Angulo, se remarcó la urgencia de coordinar la política pública con el sistema bancario local para evitar la parálisis de los proyectos de inversión. En un mercado jaqueado por la volatilidad, las autoridades remarcaron que el objetivo prioritario es que el alivio fiscal se traduzca de manera directa en el sostenimiento del empleo y el fortalecimiento de las empresas de la región.
El despliegue de estos fondos específicos busca perforar la inercia del sistema financiero tradicional, acercando capital de trabajo e inversión a un entramado pyme que lidia a diario con la falta de previsibilidad macroeconómica. La apuesta de la gestión santafesina procura ofrecer previsibilidad a las unidades productivas locales para dinamizar la competitividad y sostener la actividad industrial en el territorio.
