El dirigente sindical Alberto Botto alertó sobre la pérdida de derechos y el impacto del nuevo marco regulatorio en los trabajadores. Ante la falta de respuestas políticas, el gremio rosarino busca articular un espacio plural con pymes, juristas y comercios para resistir el deterioro económico.
En un contexto de creciente incertidumbre para el entramado productivo y laboral de la provincia, el secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza de Rosario, Alberto Botto, lanzó un duro diagnóstico sobre el rumbo económico nacional y reclamó romper la pasividad sectorial para articular un frente unificado entre los distintos actores de la sociedad.
Durante el encuentro «Las transformaciones en el mundo del trabajo» —organizado en la sede del gremio lucifuercista junto a juristas, comerciantes y pequeños productores—, Botto contrapuso la gravedad del escenario social con las recetas de flexibilización y desregulación que se imponen desde el poder central.
«Vemos que para la clase trabajadora van a ser tiempos muy difíciles de atravesar y nos estamos tratando de preparar para eso», aseveró el dirigente, al tiempo que remarcó que las medidas impulsadas por las autoridades no están cerca de brindar soluciones, sino de agravar el cuadro general. «A nuestro criterio, lo que observamos es que la situación no va a mejorar, sino que se va a profundizar la crisis aún más», advirtió.
Debate plural frente al avance privatizador y regulatorio
El foro sindical apuntó a ofrecer herramientas críticas de análisis frente al paquete de reformas legislativas y normativas que impactan sobre los convenios colectivos. Lejos de limitar la discusión al ámbito gremial, desde Luz y Fuerza remarcaron que el embate sobre los salarios y la estabilidad laboral arrastra en cadena al comercio local y a la industria regional.
«Es un espacio de reflexión plural, con diferentes voces de la producción, el comercio y el trabajo, además de juristas reconocidos que interpretan los nuevos marcos legales que hoy se imponen», explicó Botto. La iniciativa busca confrontar la narrativa oficial exponiendo el impacto concreto que las políticas de ajuste generan sobre el consumo masivo y la actividad económica en Rosario y la región.
Un llamado a interpelar al poder político
El dirigente remarcó que la fragmentación entre los sectores afectados solo favorece el avance de las políticas de desmantelamiento de derechos. En ese sentido, interpeló al arco político e institucional a asumir la gravedad del momento y abandonar los intereses corporativos.
«Esta crisis no va a ser fácil de resolver si no se une el pueblo y si no entendemos que todos los sectores somos importantes», afirmó, concluyendo que «si no hay generosidad entre todos los sectores, no vamos a poder entender que el país está por encima de todos nosotros».
