El escenario del sistema de pagos minoristas en la Argentina registra una transformación estructural marcada por el avance acelerado del código QR y las transferencias inmediatas en detrimento del uso de las tarjetas tradicionales. Según el último Informe de Pagos Minoristas del Banco Central de la República Argentina, los pagos con QR alcanzaron en agosto los 117,2 millones de operaciones, representando un crecimiento interanual del 67,5% y movilizando $2,9 billones. Este avance consolidó a las herramientas digitales como una de las alternativas preferidas para las transacciones cotidianas de los consumidores.
En contraposición, las tarjetas de crédito y débito continúan mostrando una contracción en su nivel de actividad e importes movilizados. Durante el mes de julio, el uso de las tarjetas de débito registró un descenso del 8,4% en volumen de operaciones y un retroceso del 14,7% real en los montos procesados respecto al año anterior. Por su parte, las transacciones con crédito cayeron un 9,2% interanual con una contracción real del 17,6% en los montos operados, reflejando una migración del consumo hacia plataformas que no imponen costos de financiamiento o esquemas de plásticos tradicionales.
A la par del comercio minorista, el volumen global de transferencias inmediatas ascendió a 779 millones de operaciones por $96 billones en agosto, registrando un aumento interanual del 20,3%. Esta modalidad también comenzó a penetrar en el transporte público, que registró 26,3 millones de viajes abonados mediante QR durante el mismo período. Estos indicadores reconfiguran el mapa financiero nacional, donde la interoperabilidad entre billeteras virtuales y cuentas bancarias redefine la liquidez cotidiana y el uso del dinero.
