Una actividad pedagógica al aire libre culminó en una jornada trágica en el Lake Macbride State Park, en el estado de Iowa, Estados Unidos, luego de que un estudiante de diez años y su maestra fallecieran ahogados en el Coralville Reservoir durante una excursión escolar denominada «School of the Wild».
Las víctimas fueron identificadas como Ahmed Osman, alumno de quinto grado de la Borlaug Elementary School, y Hannah Jorgensen, de 24 años, docente del mismo establecimiento. Según los primeros testimonios recabados por las autoridades, el menor se habría acercado a la orilla del embalse y cayó al agua de manera imprevista, lo que motivó el intento desesperado de la maestra por rescatarlo arrojándose tras él, sin conseguir salvar sus vidas.
El operativo de búsqueda y rescate, que involucró al equipo de buzos del condado de Johnson, bomberos, la Patrulla Estatal y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadounidense, se extendió durante más de 25 horas hasta lograr la recuperación de ambos cuerpos. Mientras el distrito escolar activó gabinetes de contención psicológica e instituciones locales expresaron sus condolencias, el trágico suceso reabre la discusión sobre las medidas de fiscalización, la proporción de supervisores por contingente y los protocolos de prevención requeridos en actividades educativas desarrolladas en entornos naturales.
