Las autoridades indonesias desplegaron un amplio operativo de rescate tras el hundimiento de una embarcación con 243 personas a bordo, en un país marcado por las recurrentes fallas de seguridad en el transporte marítimo.
Una nueva tragedia marítima conmueve al sudeste asiático y pone bajo la lupa la precariedad de la infraestructura de transporte en la región. Al menos seis personas fallecidas y 129 desaparecidas es el saldo provisorio tras el naufragio de un barco de pasajeros que navegaba por aguas del mar de Java con 243 ocupantes a bordo, según confirmaron fuentes oficiales de Indonesia.
Hasta el momento, las unidades de emergencia y salvamento lograron rescatar con vida a 107 personas, mientras despliegan embarcaciones y personal especializado en un patrullaje a contrarreloj para localizar a los sobrevivientes en medio de condiciones complejas.
El suceso vuelve a poner al descubierto los severos déficits de seguridad vial y marítima en Indonesia, un archipiélago compuesto por miles de islas que depende de manera estructural del transporte por agua para el traslado de bienes y personas. La superpoblación de las naves, la falta de controles estrictos, las fallas mecánicas y el mal tiempo suelen combinarse para transformar estos viajes en trampas mortales.
Mientras las autoridades intentan precisar la nómina exacta de pasajeros y determinar si la nave navegaba con exceso de carga, los equipos de rescate mantienen la búsqueda activa en la zona del siniestro.
