La crispación del debate político en Argentina sobrepasó este martes un límite crítico en la ciudad de Rosario. La presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, anunció que formalizará denuncias penales ante la Justicia tras confirmarse que su familia, en especial su esposo y rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, fue víctima de gravísimas amenazas de muerte e intimidaciones sistemáticas en redes sociales, incentivadas por dirigentes del gobierno nacional.
El conflicto se desencadenó tras la viralización de un fragmento televisivo donde la concejala radical e investigadora universitaria ironizó sobre los conceptos económicos de la gestión del presidente Javier Milei. La frase provocó una violenta reacción en cadena de funcionarios nacionales, legisladores e integrantes del espacio libertario que la acusaron de «adoctrinamiento». Schmuck rechazó de forma categórica las imputaciones, demostrando sus tres décadas de impecable trayectoria académica y denunciando la existencia de una campaña orquestada para silenciar a las voces críticas antes de la marcha universitaria.
La titular del cuerpo deliberativo rosarino también cruzó con dureza a su exalumno y actual edil libertario Lautaro Enríquez por falsear públicamente la dinámica de las aulas. Ante la escalada de hostigamiento institucional, Schmuck advirtió que la descalificación masiva promovida por las máximas autoridades de la Nación atenta directamente contra la convivencia democrática y ratificó que no se dejarán amedrentar, exigiendo que la Justicia identifique y condene a los responsables de promover actos de violencia.
