El presidente Javier Milei relanzó su ofensiva contra las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), calificándolas de «inmorales» y exigiendo su derogación definitiva. Durante una entrevista televisiva, el jefe de Estado argumentó que el mecanismo implica un gasto injustificado de unos 250 millones de dólares para las arcas públicas y acusó al expresidente Néstor Kirchner de haber creado la normativa en 2009 con fines puramente especulativos y partidarios.
En sus declaraciones, el mandatario sostuvo que las primarias fueron diseñadas originalmente para resolver disputas internas del Partido Justicialista y utilizarlas como una «encuesta financiada por el Estado». El severo cuestionamiento reflota el debate en torno a la reforma política y las reglas de juego electoral a nivel nacional.
La iniciativa del Ejecutivo reabre una contienda institucional sobre la transparencia, el financiamiento de los partidos políticos y los límites del gasto público en tiempos de ajuste, donde la oposición ya alista resistencia en el Congreso.
